Mi madre me dice: "No sé cómo lo haces para escribir. Yo no podría". Y sé que lo dice de verdad. Lo que pasa es que yo no podría hacer otra cosa que no fuera escribir. Dice que tengo un don. Que sé poner una palabra detrás de otra y tal y tal.
¿Eso es un don?
Pienso que no. Es más bien una putada. Una enfermedad grave, en todo caso.
Dejémonos de falsas modestias o de lugares comunes.
Yo no sé si soy artista o no. Tanto me da. Lo único que sé es que estoy tarado; que tengo el cerebro anormal y que padezco por cosas múltiples y variopintas.
Hay una tendencia estúpida a sobrevalorar el concepto de "artista". Todo el mundo admira a los "artistas" y todo el mundo desea alguna vez ser "artista". ¿Por qué? ¿Por qué? No lo entiendo.
La mayoría de gente que yo considero artistas son enfermos, gente atormentada, infeliz y, en muchos casos, locos. Y no me refiero al rollo de la bohemia, a la extravagancia, a pasear por los lugares chulos de Barcelona y tomar whisky sin hielo y a llevar sombrero cuando sales con los amigos o mariconadas pijas de estas. Hablo de auténticos desequilibrados mentales que no saben hacer nada más en la vida que aquello que hacen. Denominémoslo arte, por usar un concepto bonito.
Hay mucha epopeya sobre el "creador", el "talento" y pollas en vinagre por el estilo. Son conceptos externos.
La palabra "genio", la palabra "artista", son eufemismos. Es como enseñarle a un niño un tigre de Bengala y decirle que es un "gatito grande". Pues bien, el tigre de Bengala no tiene nada de gatito grande. El artista, lo que llaman "artista" si lo es de verdad no creo que se defina a él mismo como "artista" ni hablará de lo que hace como "arte" o "creación". Más bien es un enfermo crónico.
La creación tiene más en común con actividades físicas como cagar, parir o vomitar que no con las estúpidas musas. Todo el mundo que busque inspiración o que hable de ello es un farsante de tres pares de narices. Cuando vas a cagar no estás para hostias, no buscas comunicar, expresar, dar lecciones a la humanidad, hacer arte. Tienes una cosa que te aprieta dentro y que tiene que salir. O sale o revientas. Pues un artista, o pinta o revienta, o escribe o se vuelve definitivamente loco.
"Señor artista, ¿cuáles son sus referentes?"
"Tu puta madre."
Así pues creo que sería más claro hablar de "evacuación" que no de "creación".
Las personas pueden fantasear con tener alguna clase de talento para algo, pero no deja de ser un juego, a veces insultante. Los que tienen la desgracia de saber que tienen talento, aquellos que están convencidos de que tienen un "don" para hacer algo determinada no se sienten afortunados. Y una mierda.
Es una losa. Tú crees que tienes talento, te lo han dicho toda la vida y has llegado a estar convencido. ¿Y para qué sirve? Sólo para una cosa. Para invalidarte como ser humano. Sabes que tienes dentro una cosa y que tiene que salir por cojones. Y te pasas la vida sintiendo el peso de la responsabilidad. ¿Seré capaz de sacarme esto de dentro? ¿Y si estoy desaprovechando mi don? ¿Y si no soy tan bueno?
Es como no tener culo y la mierda se va acumulando adentro. La mierda es una cosa extraña. La produces tú pero tiene una personalidad propia, una entidad que te condiciona. Tiene una voz personal. Tú, finalmente, sólo eres un emisario. Un gran ano por el que sale ella solita.
Cuando me paso temporadas largas sin trabajo, mi madre también sufre. Supongo que si tuviera un trabajo fijo sería feliz. Pero no lo sé hacer. Durante un tiempo pensé que era que no lo quería hacer. Después llegué a la conclusión que era lo mismo. No lo sé hacer. No me interesa. Cero.
¿Pijismo? Tanto me da.
1 Comentarios:
Me pasa como a ti tengo muchas esperanzas puestas en el nuevo disco en solitario de Vicky Larraz. Un beso y ánimo.
Publicar un comentario en la entrada
<< Principal